AMOR, EXTRAÑO SENTIMIENTO. Este texto lo escribí el año pasado, cuando estaba en 4º de la ESO, para la asignatura de Castellano. Espero que os guste.
Amor.
Que palabra más hermosa,
y maldita a la vez.
Sí, porque,
¿quién no ha amado locamente alguna vez
pero también ha sufrido por ello?
Amor.
Que enrevesado sentimiento,
que todo te da,
y todo te quita.
Amor.
Que felices nos sentimos al tenerlo,
y desdichados al perderlo.
Por eso quiero, mi amor,
que seas consciente de lo que te ofrezco.
Te ofrezco mi despertar cada mañana,
te ofrezco mil besos antes de que despunte el alba,
te ofrezco una sonrisa, simple y sincera,
te ofrezco una mano junto a la que caminar,
y un hombro sobre el que llorar.
Te ofrezco un abrazo reconfortante,
un "te quiero" eterno,
una mirada cómplice.
Te ofrezco mi todo,
porque en ti confío,
pues se que no me engañas.
Y lo se porque escrito
lo llevas en tu mirada,
esa mirada tan profunda,
que hace que me derrita.
Esa mirada amable,
que hace que no pueda dejar de amarte.
Y ahora, mi amor,
no digas nada,
tan solo, te ruego,
regálame tu risa,
enséñame a soñar,
haz que pierda el norte,
y luego lo vuelva a encontrar,
en esa, tu mirada,
que tan loca me tiene,
en ese par de esmeraldas,
que de ficción me parecen.
Haz que olvide los ecos del pasado,
pues tú, en él, junto a mí no estabas,
y ahora, mi amor,
sin ti muero,
sin tus caricias,
tus abrazos,
y tus besos.
Demuéstrame que entre tu boca y la mía
hay un cuento de hadas,
demuéstrame que compartimos un mismo latir.
Demuéstrame que la vida es bonita,
demuéstrame que lo mejor aun está por llegar.
Hazme sentir especial,
hazme sentir inmortal,
pues tú, mi ángel,
siempre a mi lado estarás.
Ámame sin peros ni porqués,
ámame sin necesidad de una razón,
sin ningún tipo de aprobación.
Ámame como si no hubiese un mañana,
como si el mundo se parase cada vez que tus labios rozan mis labios.
Y viviremos etérnamente,
seremos esos robles centenarios
que sus fuertes ramas entrelazan
en un abrazo majestuoso,
tan solo para sentir que vale la pena vivir,
tan solo para saber que hay un motivo por el cual sonreir,
tan solo por saber, que pase lo que pase,
siempre las ramas del otro te sostendrán.
Amor,
decimos que es prescindible,
que podemos vivir sin su calor,
pero qué falta nos hace...
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